Abuela, tu paciencia, tus historias y tus manos cariñosas me marcaron para siempre. Seré siempre la niña que se acurrucaba a tu lado.
María Isabel González Reyes, una amada esposa, madre y amiga, falleció pacíficamente el 14 de agosto de 2023, a la edad de 83 años.
Conocida por su gran corazón, sonrisa cálida y amor inquebrantable por su familia, María Isabel tocó la vida de todos los que la conocieron. Pasó su vida en su hogar, donde construyó un legado de compasión y generosidad que seguirá inspirando a quienes la conocieron.
“La ausencia duele, el amor permanece.”
Nació en Monterrey, N.L., un 17 de abril. Fue la segunda hija de una familia trabajadora que siempre la rodeó de cariño.
Concluyó sus estudios de preparatoria. Sus maestras la recordaban como una alumna responsable y muy solidaria con sus compañeras.
Se casó con Juan Reyes, uniendo su vida a quien sería su compañero inseparable durante más de seis décadas.
Nació su primogénito, experiencia que la llenó de fuerza y reafirmó su vocación como madre.
Se unió a un grupo de apoyo vecinal, organizando colectas de ropa y alimentos para familias en necesidad.
Comenzó a ser reconocida en la familia por sus reuniones en casa; cada platillo era una muestra de amor y unión.
Cumplió el sueño de viajar a España con su esposo, donde descubrió nuevas culturas que la inspiraron.
La llegada de sus nietos le dio nueva energía; se convirtió en la contadora de historias de la familia.
Se despidió en paz, rodeada del amor de quienes siempre fueron su motor.
Abuela, tu paciencia, tus historias y tus manos cariñosas me marcaron para siempre. Seré siempre la niña que se acurrucaba a tu lado.
Tu amistad fue un regalo que me acompañó en las alegrías y en las pruebas de la vida. Te recordaré con una sonrisa, como siempre me recibías.
Gracias, madre, por enseñarme a trabajar con honestidad y vivir con humildad. Tu fortaleza fue el pilar que sostuvo a nuestra familia.
Mamá, tu ejemplo de entrega y bondad me enseñó a ser la mujer que soy hoy. Siempre recordaré tus consejos y tus abrazos cálidos en mis momentos difíciles.
Aunque ya no estés físicamente, tus enseñanzas y tu amor me acompañarán cada día. Gracias por cada momento compartido
Compartimos más de 60 años de vida. Me enseñaste que el amor verdadero se construye cada día con paciencia, ternura y comprensión. Hoy mi corazón está triste, pero también agradecido por todo lo que vivimos juntos.
El lugar de descanso final de Maria se encuentra en la Sección B, Fila 5, Lote 23. Sigue el camino principal de entrada, gira a la izquierda en el tercer cruce y busca el roble cercano.